Capilla (tercer vagón)

Autor: 
Año: 
1858
Origen: 
Inventario: 
MR 460
Colección: 

El tercer vagón contiene una Capilla aún más suntuosa en la que el papa incluso celebró misa durante uno de sus viajes. Fue construida en París con proyecto de Emile Trelat, profesor del Imperial Conservatorio parisino de artes y oficios y realizada por la Compagnie Gènèrale de Matèrièls des Chemins de Fer de parís, en la fábrica de Clichy. El coste total, incluido el transporte, fue bastante alto para la época (unos 140.000 francos).

La decoración externa está formada por un revestimiento de cobre plateado y dorado, realizado por Christofle, y por relieves y esculturas, realizados por Godin, con tres ángeles por cada parte que representan las Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad, y cuatro grifos en las esquinas.

El interior, con bóveda ricamente adornada con frisos y pinturas, fue decorada por artistas, como Gerôme y Cambon, y artesanos de gran fama. Gerôme pintó sobre lienzo las escenas que se aplicaron en los plementos de la bóveda de la Capilla, los cuatro tondos que representaban los evangelistas, de los que solo se conserva uno, los dos tondos pintados sobre cobre que representan la Virgen con Niño y el Buen Pastor (expuestos en la sala) y, por último, los medallones con los Doce apóstoles, actualmente perdidos. En los plementos se representan las bendiciones de un ferrocarril y de un puerto, los medios de transporte modernos, realizadas por Pío IX, una alegoría sagrada que representa la Religión en trono entre San Pedro y San Pablo, y Dios Padre sostenido por nubes, paños y dos amorcillos. Cambon probablemente realizó los frisos con los escudos que adornan las esquinas y la base de la bóveda.

La sala

Giovanni Maria Mastai Ferretti, que subió al solio pontificio el 16 de junio de 1846 con el nombre de Pío IX, fue plenamente consciente del insustituible papel que tendría en el futuro inmediato el ferrocarril en el desarrollo económico, social y político de las naciones. En 1846, habiendo transcurrido muy poco tiempo desde su elección, mandó construir algunos ferrocarriles en concesión que comunicaron Roma con los principales centros del Estado Pontificio.